Historia de los Arcángeles

La Residencia era una preciosa casa familiar cuyo nombre se sigue conservando: “Los Arcángeles”. Esta casa fue comprada por mis padres, Josefa Amboage Seijo y Ramón Patiño, para su vivienda habitual, pero ante la demanda de familias que les pedían que abrieran una residencia cerca de Santiago de  Compostela (ellos ya poseían otra residencia de tercera edad) decidieron transformarla y ampliarla.

 

En el  2000 se inician las obras y en el 2001 es inaugurada por Don Manuel Fraga, Presidente de la Xunta de Galicia en ese momento. En agosto del 2002 mis padres se retiran y yo, Isabel Patiño, asumo la responsabilidad del centro.

En la casa se pueden apreciar algunas estancias originales como el comedor, antiguo salón de la casa, los suelos de piedra, la chimenea original  o una ventana de piedra llamada "FALADOIRO", donde antaño las mujeres se sentaban a coser, charlar o leer.

Así en algunos aspectos hemos querido conservar el encanto de la típica casa gallega, pero con las comodidades modernas. Se puede definir como una casa grande con encanto ya que no tiene el aspecto de centro gerontológico.

Los exteriores cuentan con un amplio jardín en la que se conserva parte de la flora original de la casa; magnolia, abeto, palmeras, higuera, limonero, viña. La fuente también forma parte de la antigua casa.

Mimando todo tipo de detalles, su galería, soleada y alegre, permite que en los inviernos se pueda disfrutar del paisaje con una temperatura agradable. Las habitaciones, con una decoración muy mimada, hacen que el residente se encuentre más cómodo y lo haga sentir especial. Todo esto, acompañado por un equipo de grandes profesionales con larga experiencia; médico, fisioterapeuta, trabajadora social, enfermeras, auxiliares,...  hacen que todo el que necesita un centro tanto para residir, como para recuperaciones postoperatorias o respiros familiares se encuentre lo más confortable posible y en las mejores manos.

Isabel Patiño
Directora